Punto final para mina ilegal que ponía en riesgo al río Bogotá en Cundinamarca
La mina ubicada en Suesca contaba con irregularidades para operar y, dada su ubicación, era un riesgo para el río.

Noticias RCN
08:00 p. m.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) le puso punto final a un sitio de explotación de carbón que ponía en riesgo al río Bogotá.
Este lugar operaba ilegalmente en la vereda Barrancas, Suesca. La mina no estaba ubicada en el páramo, pero tenía irregularidades. Según expuso la entidad, no tenía permisos ambientales.
Prohíben actividades mineras en ese lugar
Además, se supo que aproximadamente 12 metros cúbicos de carbón fueron acopiados en un área de 10 metros cuadrados. Dadas las condiciones, la operación de este sitio implicaba un riesgo para la seguridad hídrica, así como en la flora, fauna y el suelo.
Con base en las inconsistencias y el peligro por estar en la cuenca alta, la CAR efectuó la suspensión indefinida de la mina. Además, se restringió cualquier actividad relacionada con la minería en ese sector.
Otros operativos recientes contra la minería ilegal
Días atrás, las autoridades llevaron a cabo un procedimiento contra la minería ilegal. En este caso, la Policía desmanteló una mina clandestina en Boyacá.
Los uniformados llegaron hasta San Pablo de Borbur e incautaron 67 barras de explosivo artesanal avaluadas en más de un millón de pesos. El uso de este material, contó la Policía, genera grandes consecuencias en el agua, suelo, flora, fauna y capa vegetal.
Sumado a ello, las actividades ilegales de minería conllevan al vertimiento de residuos contaminantes en el agua, tales como aceite, combustible y químicos peligrosos.
A través de otro operativo, la Policía capturó a seis personas e incautó gigantesca mercancía de un mineral que estaba lista para ser exportada a China.
Los capturados extrajeron ilegalmente coltán y estaño en Guainía y Vichada. Estos productos iban a ser enviados a suelo asiático desde el puerto de Cartagena. El valor comercial era de aproximadamente cinco mil millones de pesos.
Con base en lo revelado por las autoridades, la extracción ilícita de estos elementos genera riesgos importantes para la biodiversidad, debido a que contamina el agua y afecta el ecosistema en el que viven comunidades indígenas que dependen de sus recursos.