Estos son los hombres detrás del terror en Buenaventura: ya son más de 50 muertos
Alias Diego Optra y Mapaya, serían los cabecillas que controlan el crimen y desangran la ciudad.
Noticias RCN
01:19 p. m.
Buenaventura vive bajo el dominio del miedo, luego de que más de 50 personas fueran asesinadas en lo que va del año debido a la guerra territorial entre tres bandas criminales, cuyos líderes han convertido el puerto en un escenario de muerte.
Las autoridades han identificado a alias Diego Optra y alias Mapaya como los principales responsables de esta escalada de violencia.
Estos son los hombres detrás del terror en Buenaventura
Alias Diego Optra, cabecilla de Los Shotas, y alias Mapaya, jefe de Los Espartanos, serían los autores materiales de los crímenes, pues son quienes se disputan el control del narcotráfico, el contrabando y otros negocios ilegales en la ciudad.
Sin embargo, desde el colapso de una tregua en febrero, el número de homicidios se ha disparado. Más de 40 jóvenes han sido asesinados, muchos de ellos sin ninguna relación con estas organizaciones criminales, pero atrapados en el fuego cruzado.
¿Por qué se originó el conflicto en Buenaventura?
El obispo de Buenaventura, Rubén Darío Jaramillo, ha seguido de cerca la crisis y señala que hay varios factores que han desatado esta ola de violencia:
Uno de los voceros de las bandas fue condenado y recibió una orden de captura. Además, la lucha por ciertos territorios llevó al asesinato de personas clave para estos grupos, lo que provocó retaliaciones.
Pero la guerra va más allá de una rivalidad local. Según reportes de inteligencia, Los Shotas y Los Espartanos han establecido alianzas con grupos armados ilegales como el ELN y las disidencias de las FARC, fortaleciendo su capacidad de ataque y ampliando su control en el puerto.
Esto demuestra que el conflicto en Buenaventura no se limita a extorsiones o homicidios selectivos. Es una lucha por un punto estratégico del narcotráfico y el comercio ilegal.
Francisco Daza, coordinador de Paz y Seguridad de la Fundación Pares.
Crece el terror en las calles de Buenaventura
Para los habitantes de Buenaventura, la situación es insostenible. La violencia ha llegado a tal punto que los niños han comenzado a imitar las acciones de los criminales. Así lo denunció un líder social de la zona:
Los niños juegan a matar, quieren parecerse a ellos. Los asesinos ejecutan a sus víctimas sin preguntar quiénes son, solo para infundir miedo.
Los enfrentamientos han convertido algunos barrios en zonas de guerra, las ráfagas de disparos son parte de la vida cotidiana, y los cadáveres en las calles se han vuelto una escena recurrente.
Si bien se han hecho llamados de auxilio, la comunidad denuncia que la respuesta del gobierno ha sido tardía e insuficiente. Desde febrero, los líderes sociales han pedido acciones concretas para frenar la violencia, pero hasta ahora el control sigue en manos de las bandas.